EL ACTOR SECUNDARIO BOB

 

“El actor secundario Bob” es la traducción usada en España para el personaje Shideshow Bob de la legendaria serie de animación Los Simpson. El adjetivo “secundario” no deja lugar a dudas sobre su siginificado, si bien la palabra original en inglés shideshow tiene un interesante matiz, ya que se refiere a eventos o shows que acompañan a actuaciones más importantes, una especie de actuación secundaria. En la serie televisiva en cuestión, este personaje comienza formando pareja en espectáculos de TV con Krasty El Payaso, detrás del cual Bob queda eclipsado.

Hay un término que se usa ahora más a menudo, por ejemplo para la entrega de los Oscar, en castellano “actor de reparto” y en inglés “supporting”, como actor de apoyo. Aunque a menudo se usen como sinónimos, el actor de reparto y el actor secundario no son exactamente lo mismo. Mientras que el actor principal es el eje de la historia, sobre el cual gira la trama principal, el actor secundario no soporta tal peso en el argumento, pero completa y da profundidad al rol del actor principal, y el actor de reparto tiene apariciones esporádicas, pero que aportan matices relevantes a la historia – intencionadamente no hago referencia a más distinciones, como por ejemplo la de los actores de relleno o extras.

Hace unos días, me vino a la mente el actor secundario Bob y la frustración que muestra dicho personaje en la serie por ser secundario, lo que me llevó a pensar en la frustración que pueden sentir posiblemente algunos actores y actrices, cuando aspiran a tener un papel principal y nunca lo llegan a obtener. Y este pensamiento me llevó inevitablemente al deporte y al judo. En muchos deportes creo que sería fácil aplicar la división terminológica antes expuesta, pero en el judo, a priori un deporte individual, quizás no sea tan sencillo.

En un sentido más amplio pienso que podríamos hacer uso de estas distinciones con relación a los resultados y establecer un paralelismo con l@s favorit@s indiscutibles, l@s candidat@s a ganar la medalla de oro en una competición, l@s que tienen como objetivo subir al podium y l@s que no suelen estar tan arriba y de repente firman un podium en un gran evento. Pero hay much@s grandes judokas que han dejado su impronta en la historia y nunca han sido campeon@es mundiales. Así de golpe siempre me viene a la cabeza el ruso Tmenov (+100kg), múltiple campeón de Europa, pero nunca ganó una Olimpiada ni un campeonato del mundo aunque fue plata en ambos eventos. Como reza el título del link: la gente olvida lo bueno que era Tamerlan Tmenov. ¿Por qué? Quizás porque, siguiendo con los paralelismos, “solo” era un actor secundario a nivel mundial y siempra había uno que le quitaba el oro. Se suele decir en judo que es a menudo mejor ser bronce, porque se acaba el torneo ganando el último combate, que plata, ya que se finaliza el evento con una derrota. Si aspiramos al oro y nos quedamos siempre en la plata, la frustación es evidente. O los numerosos casos que siempre rozan la medalla, pero pierden el bronce en varias ocasiones. 

En las competiciones por equipos la analogía sería más fácil, pienso, ya que el equipo está compuesto por campeon@s en su categoría, judokas experimentad@s con menos curriculum y deportistas “de reparto”, pero que a veces se saltan la lógica, ganan a un favorito y deciden la contienda para su equipo. 

La cuestión es que un@s y otr@s son necesari@s, ya que el actor principal no lo sería si no hubiera un secundario ni uno de reparto. La convivencia y competencia de varios actores principales hace mejores a todos ellos y al resto, ya que tod@s tienen que sacar lo mejor de sí mism@ para no quedarse atrás o tratar de subir de rango. Véase el caso del llamado Big Three del tenis: Nadal, Federer y Djokovic. Los tres ganaron lo que ganaron gracias a la existencia de todos ellos. Otros grandes tenistas de su época pasaron a ser secundarios y casi quedan olvidados.

Pero vuelvo a la misma cuestión: la importancia de tod@s ell@s. Supongo que casi todo actor de reparto aspira a ser secundario y luego principal. Much@s entiendo que también aceptan que por su perfil no serán nunca actores principales. Y no pasa nada. Incluso quedan en la memoria colectiva gracias a su calidad en los papeles secundarios o de reparto.

¿Cuándo se convierte alguien en actor principal? La mayoría va paso a paso hasta conseguir el papel principal. A  veces el actor principal sobresale muy tarde, en otras ocasiones al principio. O como ocurre en la novela de Bernhard Schlink “La nieta”, - sin ánimo de hacer spoiler - un personaje en apariencia principal solo es nombrado y no hace acto de presencia, otro está durante todo el libro presente y la protagonista no aparece como tal hasta la mitad del libro.

Al igual que en la vida misma y en todo conjunto de personas, somos much@s aspirando a lo mismo: un@s serán siempre principales, otr@s secundarios, otr@s de reparto, much@s pasarán por al menos dos de estos pasos, otr@s serán de relleno, extras… Y no pasa nada porque tod@s som@s necesari@s. 

M. Mallo

Judo Club Terras de Santiago              

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